¿Qué debe cumplir un trabajo para ser un TFG?

En primer lugar un TFG es un trabajo de 12 créditos, lo que significa unas 300 horas de dedicación del alumno. Estas 300 horas deben ser sólo de TFG, no sirve contar como parte de ellas el tiempo dedicado a un trabajo de una asignatura, o a unas prácticas por las que se ha pedido reconocimiento de créditos. Por ejemplo si dedicas 450 horas o más a unas prácticas en una empresa, puedes pedir 6 créditos optativos a cambio de 150 horas, y el tiempo restante puedes dedicarlo al TFG. Sin embargo si en total has dedicado menos de 450 horas, no puedes pedir TFG y prácticas, ya que habría algunas horas que se estarían contabilizando dos veces.

El TFG es el desarrollo de un pequeño proyecto y por tanto debe centrarse en un tema. No sirve dedicar 300 horas a tareas diversas e inconexas.

El TFG está relacionado con la especialidad y con el resto de la titulación. Al hacer la memoria y al presentarlo es importante relacionar lo que habéis hecho con las asignaturas que habéis cursado.

El TFG puede ser sobre cualquier tema, ya que la informática se aplica en todas partes. El tribunal no siempre será experto en el tema elegido. Es fundamental desarrollar bien la introducción y la motivación. También explicar las dificultades a las que os habéis enfrentado.

En el TFG debéis defender vuestras decisiones. Explicar los problemas que han surgido y cómo los habéis solucionado. Y también las decisiones de diseño que representan alguna mejora. También es importante la autoevaluación de vuestro trabajo. ¿Qué pruebas habéis hecho para comprobar que funciona bien? ¿Habéis cumplido los requisitos iniciales? 300 horas no es mucho para un problema real, es normal que queden cosas abiertas, marcadlas como trabajo futuro.